El material de balasto circular es inteligente, sostenible y se puede utilizar de inmediato.
La sostenibilidad se ha convertido en una palabra de moda para muchas empresas. Adorna sitios web, llena informes y suena bien en campañas de marketing. Pero en Ballast no es un término publicitario, sino simplemente una realidad diaria. Sin grandes palabras ni etiquetas complicadas, llevamos años trabajando de una manera que encaja por completo con los principios de la economía circular. En este artículo te contamos más.
El material residual como punto de partida
Mientras muchas empresas ven los residuos como un punto final, Ballast los ve como un comienzo. El lastre que suministramos consiste en gran medida en material residual que, de otro modo, acabaría en la chatarra. Los discos de punzonado, por ejemplo, son restos de máquinas punzonadoras de la industria. Perfectos como lastre y una pena desperdiciarlos.
Lo que hace tan sólida nuestra forma de trabajar es que los materiales son directamente utilizables. No requieren procesamiento adicional. Simplemente se envasan en sacos y están listos para usarse. Esto evita el despilfarro y ahorra energía que, de lo contrario, sería necesaria para reciclar o fundir.
Trabajar de forma circular como norma, no como excepción
Para Ballast, trabajar de manera circular no es una elección consciente por proyecto. Es simplemente nuestra forma de trabajar. Se analiza qué hay en stock y cómo puede emplearse de la mejor manera para una aplicación específica. Un cliente que necesite mil kilos de lastre recibirá materiales basados en lo que haya disponible en ese momento. Esto hace que nuestro enfoque sea eficiente y sostenible.
Este método garantiza que la reutilización no requiera esfuerzo adicional, sino que, por el contrario, ahorre tiempo y dinero. Y ahí reside la fuerza: la sostenibilidad no se añade al proceso, sino que es el proceso.
Circular sin que te des cuenta
Lo que mucha gente no sabe es que casi siempre reciben materiales circulares sin pedirlo específicamente. Esto se debe a que la reutilización es la norma. Los clientes buscan lastre funcional que pueda entregarse rápidamente, y nosotros cumplimos con esa necesidad utilizando materiales que de otro modo se desecharían.
Así contribuimos, de manera natural, a un Países Bajos más sostenible, sin que el cliente tenga que sacrificar calidad, plazo de entrega o precio.
Por qué preferimos reutilizar antes que reciclar
El uso de material residual industrial encaja perfectamente en la Escalera de Lansink, un modelo muy utilizado en políticas de sostenibilidad. En esa escalera, la reutilización está un nivel por encima del reciclaje: es preferible reutilizar algo tal como está antes que destruirlo para convertirlo en otra cosa. Y eso es exactamente lo que hace Ballast.
Los discos de punzonado y otros residuos no se funden nuevamente, sino que se destinan directamente a un nuevo uso. Sin desvíos, sin desperdicio.
Inteligente, rápido y circular
Además de la sostenibilidad, en Ballast también valoramos la rapidez. Muchos clientes, como los constructores navales, trabajan contrarreloj y a menudo necesitan el lastre en un plazo de 24 horas. Gracias a nuestras existencias fijas, podemos procesar pedidos a gran velocidad. Y también aquí, la reutilización es la clave: los materiales ya están listos, en la forma y el peso adecuados.
Sostenible sin complicaciones
Mientras otros venden la sostenibilidad como algo extraordinario, en Ballast-Producten demostramos que también puede ser simplemente “normal”. No hay certificados ni campañas, sino una forma práctica de trabajar que evita el desperdicio, reduce costes y permite al cliente contribuir de forma inconsciente a una economía circular.
Así que, la próxima vez que pidas lastre, es muy probable que el material que recibas ya haya tenido una vida anterior y esté listo para una nueva tarea. Bueno para tu proyecto y bueno para el planeta.